domingo, 16 de marzo de 2008

EL CONFLICTO MAPUCHE COMO CONFLICTO HISTORICO



El pueblo mapuche, desde hace algún tiempo viene acaparando portadas y minutos de televisión en la prensa que, en su mayoría, da un juicio o entrega una versión alejada de la relidad del conflicto. El asesinato de algunos mapuche por parte de la ocupación militar dispuesta por la democracia, y la difundida huelga de hambre de Patricia Troncoso, nos invita a revisar brevemente el conflicto, para forjarnos nosotros mismos, nuestra opinión de los hechos.
ALGO DE HISTORIA
Como una primera aproximación al conflicto (solo tomaremos los siglos XIX y XX), debemos recordar la invasión que el ejército chileno, los grupos de poder y la burgesía agraria llevaron a cabo durante el siglo XIX, donde por la vía vilenta se incorpora el territorio ancestral mapuche al sistema de producción capitalista, unificando de paso, el territorio nacional. El Estado desplazó de sus lugares originales a la población indígena y remató gran parte del territorio, con lo que se vieron favorecidos un sin número de colonos nacionales y extranjeros. Un segundo punto para enfocar este breve repaso histórico, lo reresenta la usurpación de tierras que legalmente el Estado había sedido a la población mapuche en lo que históricamente se ha conocido como "la merced de tierra" (1883-1930 aprox.) a cargo de un lonko o cacique. Un tercer punto considerar, es lo que sucedó con el fin de la segunda guerra mundial, ya que el cambio político que generó el fin del conflicto bélico, significó la puesta en marcha de las llamadas politicas de desarrollo, lo que acá en Chile tuvo dos matices, la primera bajo el gobierno de Frei Montalva con la llamada revolución en libertad (1964-1970) y la segunda, de corte más estructural impulsadas por la izquierda, la unidad popular gubernamental y otros sectores importantes como el MIR, ambas experiencias buscaban la integración del pueblo mapuche en el proceso de recuperación de tierras usurpadas.
LOS DERECHOS INDIGENAS EN "DEMOCRACIA"
Con la administración civil del modelo neoliberal en Chile, se pensó que el problema de relaciones entre el pueblo mapuche y el estado chileno, sería solucionado. Pero la así llamada democracia solo privilegió mantener el nuevo modelo económico y paso por alto los compromisos contraídos en el Acuerdo de Imperial entre el candidato presidencial y los representantes indígenas, solo se materializó la ley 19.253 (aprobada en 1993) que sin embargo, fue incapaz de solucionar el tema de fondo, aplicando la estrategia de maquillar leyes que solo favorecían -y favorecen- al poder oligarquico chileno, ya que no reconocó los derechos territoriales ni culturales mapuche. A esto debe sumarse el hecho de que durante aproximadamente 17 años de la administración civil, no se ha ratificado el acuerdo 169 de la OIT, que llebe a establecer una Reforma Constitucional que reconozca la diversidad cultural y multicultural del estado chileno, lo que permitiría entre otras cosas, potenciar el papel político mapuche en nuestro país. Cabe señalar que la nueva ley indígena 19.253 creó la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI), institución que no cuenta con los recursos necesarios para responder a las necesidades de la población, tampoco tiene las atribuciones para generar una política global que asuma la realidad como pueblo mapuche.
EL PODER DE FUEGO EN DEMOCRACIA
Dos factores importantes se nos han mostrado en el último tiempo con relación al conflicto mapuche. El primero guarda relación con el manejo comunicacional por parte de la prensa, ya que esta ha repetido una y otra ves su representación de la realidad del conflicto, indicando que es promovido por fuerzas extranjeras. De este modo a mediados de los 90 se hacía masiva la creencia en la prensa de la época de un supuesto apoyo del EZLN a las fuerzas mapuche y más de alguien imaginó que el propio Sub Comandante Marcos estaba físicamente apoyando la causa indígena (que bueno hubiera sido!). Hoy en día se habla de la intervención de la ETA y del "Lobby Mapuche" en Europa para que supuesos grupos políticos nacionalistas apoyen la autonomía mapuche. Todo lo anterior a llebado a la justificación del uso del segundo factor a considerar, la remilitarización del territorio mapuche, recordemos que desde que el Estado chileno invadió tierras indígenas ancestrales (1880-1883 aprox.) dejó instalados fuertes militares en Temuco, Lautaro, Traiguén, Angol y Valdivia en un radio de 400 km2 aprox. Esta ocupación constituye un contingente de especializado de fuerzas de inteligencia como de contrainsurgencia que utiliza una pesada tecnología de control y vigilancia de los líderes y sus comunidades, al puro estilo de la Dina y la CNI en tiempos de los gorilas. Pero no se detienen solo en vigilar y controlar a la comunidad, ya qutal como lo señala Rosamel Millamán Reinao (Antropólogo, presidente de la comunidad Mapuche Jose Jineo Ñanco y miembro de la revista Dialectical Anthropology):"Muchos jóvenes que están siendo deyenidos en Ercilla, Temuco y otral localidades por estas fuerzas(...) Han informado que en los interrogatorios opera el típico agente rudo y vilento y otro que se muestra humano y cercano".
Estos modos de represión y ocupación del territorio indígena por parte de las Jaurías militarizadas debe ser amparada bajo el "Estado de Derecho" para que la presión internacional no se venga encima, por eso no solo se criminaliza la demanda mapuche, si no que además se reprime con las leyes "antiterroritas" heredadas de la dictadura.
El nivel de pobreza indigena va incrementando, tambien su descontendo, el que se reproduce por las comunidades, sumado al descontento nacional por la poca materialización de leyes y procesos que logren un bienestar social, va creando una combustión peligrosa, que se expande rápidamente, por lo que es Estado chileno debe rectificar su politica, y de una vez por todas, dejar de gobernar para los que se han enriquecido históricamente a costa de la sangre y la pobreza de la inmensa mayoría que sostiene sus estadisticas y gráficos de ganancias...
Cristian Gutierrez